viernes, 18 de junio de 2010

"Efecto Mundial", daño colateral.

Mientras las ventas de algunos productos va asociada a la dinámica ganadora de la Selección, los anunciantes oficiales amortizan el patrocinio de “la Roja”, sin depender de los resultados.



Madrid, 17 de junio de 2010. Víctor G. Pulido en el II Seminario Aecoc de "Electro".






España perdió ayer en su debut ante Suiza en el primer mundial africano de la historia y hoy las grandes, medianas superficies y cadenas de electrodomésticos verán mermada su facturación en el segmento gama marrón. Si España pierde, sencillamente, el segmento de producto pierde con ella: es una constante histórica. Así lo expuso ayer Ignacio López, Director de Estudios de Electrónica de Consumo de GFK, durante su ponencia “El consumidor tecnológico en tiempos de incertidumbre” durante el transcurso del “II Seminario Electro AECOC” organizado por esta institución comercial en Madrid y que concluyó avanzada la sobremesa. Apenas a escasas horas de que comenzara el encuentro que congregó frente a la "tele" a diez millones de aficionados españoles adictos al polémico Jabulani, poco intranquilizó esta advertencia a la concurrencia en el salón de conferencias del Mirasierra Suites. O mejor dicho: más bien nada inquietaba al sector representado por los allí reunidos que los análisis de GFK sopesaran la posibilidad de que en Durban nuestra selección propiciara hoy una jornada tranquila a nuestros vendedores del "Electro". Nada invitaba a presagiar el desastre e incluso algunos seminaristas inquietos por el silbido inicial del encuentro se despidieron a la francesa y “dejaron plantados” a ponentes de la categoría de Sánchez Ramade, presidente del “Grupo Urende” o incluso al mismísimo Francesc Miró. Y es que el poder de convocatoria de “la roja” es sólo comparable a su capacidad de imprevisibilidad: imbatible.


Impresionante imagen del estadio sudafricano de "Moses Mabhida",
en Durban, donde la selección española disputó ayer su primer
partido de la fase mundial del campeonato de naciones.

No obstante y a pesar de la derrota de ayer, quizá pensemos en el sector que en esta ocasión no será así y que excepcionalmente no se propiciará un descenso de facturación colateral porque España aún es sigue siendo una de las favoritas y un importante agente social de ventas. De hecho es la que más camisetas no oficiales (esto es, piratas), ha vendido estas semanas previas al inicio del campeonato a lo largo y ancho del orbe, lo que es no sólo un indicador de simpatías y preferencias, sino un parámetro no oficial de tendencia de consumo. Pero, independientemente de todo ello, que nadie se equivoque porque López sabe exactamente lo que dice y no precisamente de camisetas, sino de televisores: su departamento estudia patrones retrolongitudinales basados en datos porcentuales y estadísticas históricas de comportamiento de consumo que se sustentan en base de variables combinadas que implican temporalidad, acontecimientos y volumen de ventas. Y la conclusión es clara: la Selección es la mejor tienda de "Electro"; y Villa y Torres, sus mejores vendedores.  Su rendimiento condiciona las ventas.



Los jugadores de la Selección han sido criticados por sus
altas primas, pero se corresponden con las expectativas de
comercialización que impulsan con su imagen.

“Los jugadores y el Mundial en sí, son verdaderos agentes de estímulos de ventas y animan el mercado en diversos segmentos, en espacial el de la electrónica de consumo” apostilla López. “A partir de mayo empiezan a incrementarse porcentualmente las ventas del producto televisor que alcanza su pico, sus niveles más altos de ventas con el comienzo del campeonato. Desde el partido inaugural desciende lentamente, pero siempre manteniéndose por encima de la media, sin infringirla. A partir de aquí, curiosamente, la venta local se mantiene en función de los resultados del combinado local, esto es, los resultados influyen, es una variable dependiente”. El “pico absoluto de venta” para todos los mercados es horas antes a la ceremonia inaugural. A partir de entonces en función de los resultados y de la clasificación inicial, se construye la influencia positiva o negativamente sobre los niveles globales de facturación del producto audiovisual.



GFK, consultora alemana especializada en seguimiento y creación de
estudios de mercados, participante en el "II Seminario Aecoc de Electro".

 

GFK nos lo ilustra con algunos ejemplos analíticos. En el Mundial de 2006, durante la disputa entre el anfitrión, Alemania, e Italia por tener un hueco en la final, un gol de Fabio Grosso, lateral izquierdo del Palermo, a pase de Pirlo, en el minuto ciento dieciocho durante la segunda parte de una prórroga que ya recibía la extrema unción, hundió la ilusión de millones de alemanes. Y, consecuentemente, de alguna que otra forma, también las de las tiendas de electrodomésticos. Los italianos siempre están ahí y la caída empicada del índice de ventas del producto televisor en el país germano a partir del toque del silbato en aquel encuentro, convino en demostrarlo. Lo mismo ocurrió con España cuando dio por jubilado a Zinedine Zidane en ese mismo mundial; el francés de origen argelino se cruzó con nuestro destino en la segunda fase del campeonato y allí empezó el principio del fin de una selección capitaneada por otro mito patrio, Raúl. Envenenada su alma con la tinta de los titulares de la prensa española que lo daba por acabado el ex-madridista encaró a Carles Puyol por la izquierda cuando se moría el partido de octavos y España buscaba desesperadamente un empate a dos que forzara la prórroga, y lo dribló. Destartaló al catalán al borde del área con un quiebre hacia adentro y definió bajo ante su ex compañero Iker Casillas, al que batió en la horizontal de línea de meta. 'Les Bleus' estaban en los cuartos de final gracias a su símbolo, a su capitán, a su mito, el que triturara las esperanzas de “la Roja” y las televisiones de los establecimientos españoles vieron el resto del Mundial desde el lineal de la tienda.



La organización de un Mundial por parte de una nación
supone una revalorización comercial de su "marca país".

Para los más escépticos en la materia estadística, López llega más allá asegurando que, a comportamientos comerciales comparados con otros países y mercados nacionales, la correlación entre resultados futbolísticos en un campeonato del mundo y niveles de ventas se manifiesta como un “universal comercial”. En este sentido la hipótesis se ve reforzada precisamente con estos dos equipos comentados, España y Alemania, en el europeo de 2008 en Austria y Suiza: las dos selecciones mantienen sus expectativas y buenos resultados hasta la Final del campeonato y las líneas de ventas se mantienen en el gráfico. “El incremento de ventas de televisores de nueva generación en Alemania escasos días antes de la Final, fue considerable. En España, no tanto, pero mantenía la tendencia alcista del parámetro”. Tras la final, ambos países vieron descender de modo acusado sus niveles de ventas en referencia al producto hasta recuperar progresivamente y a corto plazo estándares medios de ventas. La tendencia extraordinaria del consumidor a la hora de orientarse circunstancialmente hacia la adquisición de un equipo audiovisual en función de las expectativas de inversión de “ganancias emocionales” es lo que da origen a lo que en el sector conviene en llamarse informalmente “Efecto Mundial”. Pero, ¿se está dando ese fenómeno en España, hoy por hoy, en un contexto de crisis manifiesta?. Del Seminario se desprende que, por primera vez y, a pesar de lo expuesto hasta ahora, se invierte la lógica por la cual lo deseable ya no es que el comercio sigua la estela de los resultados del combinado nacional, sino que, dados los tiempos que corren, sea la Selección la que responda a los esfuerzos del comercio y dinamice el consumo. Dicho de otro modo: de nada sirven a corto plazo innovaciones como la tecnología LED y que el lanzamiento del HD3D hagan presencia en el mercado, si los resultados no acompañan: la selección debe hacer un esfuerzo y comportarse como un pequeño ente de dinamización de la economía y del consumo en perjuicio del ahorro: tiene que vencer, ganar todos sus encuentros, ayudar a sacar el producto de la tienda.







miércoles, 16 de junio de 2010

Shopping Inspiration.

Nuevos soportes de comunicación en la activación del punto de venta.


Madrid, 2010. Albert Ramírez. Fundador y Director de "Adict Active Retail". 



Ahora que se habla cada vez más de una etapa de etapa post-recesión, podemos ya afirmar que esta crisis habrá cambiado permanentemente el comportamiento de compra de los consumidores. La crisis deja como herencia compradores más cautos y reflexivos, que combinado con el desarrollo definitivo del comercio on line y móvil disponen de gran información que les permite la convergencia de canales de venta e información. Estamos entrando en una nueva era con compradores más activos, informados e independientes gracias a la adopción de nuevas tecnologías, lo que provoca un comportamiento instrumentado, inteligente e interconectado, facilitando la decisión sobre qué y donde comprar y fomentando una relación básicamente transaccional. El poder entre el comprador y el vendedor está más equilibrado y hoy ya hablamos de un mercado de compradores. Y esto no ha hecho más que empezar, con la aparición de múltiples webs que ofrecen cupones, comparadores de precios, agregadores on-line (e incluso in-situ gracias a la evolución de la tecnología de procesamiento de imágenes), grupos de compradores, nuevos canales de venta directa… Este panorama nos lleva a preguntarnos "¿qué sentido deben tener ahora los espacios de venta para conseguir no sólo atraer la clientela sino fidelizarla?"; "¿cuál debe ser su propuesta de valor diferencial, más allá de buenos precios?"; "¿cómo conseguir que al cliente la visita le merezca la pena y sea lo suficientemente memorable como para repetir?". Sin plantear directamente estas preguntas, todas las prioridades y programas de activación no servirán de nada. Y es evidente, por tanto, que la diferencia en la experiencia de compra decidirá la vinculación al establecimiento por parte de los potenciales clientes.



La innovación estética y espacial, así como los nuevos formatos,
instrumento de comunicación entre retail y consumo.


El concepto de ‘shopping experience’ es siempre muy amplio y generalista. Es por ello que, en esta ocasión, nos centraremos en como los elementos de comunicación en el punto de venta pueden contribuir favorablemente a crear un nuevos espacios que respondan a las necesidades del comprador actual. Uno de ellos es la comunicación en la tienda. Actualmente, los espacios de venta están saturados de información difícil de discriminar para los compradores. En vez de facilitarles la compra (tiempo) y sugerirle nuevas ideas o soluciones (inspiración), les confunde y desactiva su necesidad de explorar nuevas propuestas y aprender o desarrollarse como consumidores. Una compra agradable atraerá más que una compra únicamente barata. Aspectos como la localización de productos y ofertas, la identificación de precios, el control del gasto, la búsqueda de personal de asistencia en tienda o el tiempo en cajas aportan agilidad a la experiencia de compra. La ambientación, el servicio y la diferenciación y presentación de la oferta son, además, algunas claves para inspirar al comprador. Todos estos elementos deben estar bien comunicados en el establecimiento, siendo fácilmente accesibles a los compradores pero sin llegar a colapsar de mensajes, bloquear las zonas de paso o neutralizar la atracción natural de los compradores por los espacios abiertos y amplios. Cada detalle cuenta. Elementos de activación como un simple adhesivo en el suelo de un supermercado o un expositor especial en un pasillo central, pueden servir de guía o sugerencia en la compra pero según su número, contenido-presentación, ubicación o mantenimiento, también pueden indicar desorden, excesiva decoración, intrusión en la compra o falta de credibilidad de la propuesta. El resultado: la indiferencia en el mejor de los casos pero también un grave riesgo de romper con toda la ambientación de la tienda (que equivale a la parte más visible de la propuesta de valor de la misma) y generar una experiencia de compra negativa.



La adopción tecnológica es la clave para conseguir la armonía entre la
 comunicación y la tienda, la disposición del espacio y la propuesta de valor.

Otra variable determinante es la gran distribución se ha desarrollado bajo el concepto del autoservicio y no podemos perder de vista que ese es el modelo sobre el que adaptarse o reinventarse para aportar más valor a los clientes. En la actualidad, hay secciones o categorías como por ejemplo los vinos, la charcutería o los platos preparados (entendidos como ‘meal solutions’) que necesitan sin embargo de un mayor esfuerzo explicativo o de inspiración. Otras menos obvias precisan aportar más información a un consumidor novel o poco experto de la categoría. No todas pueden tratarse con personal especializado en los lineales sin romper el concepto de autoservicio. La adopción tecnológica es la clave para conseguir la armonía entre la comunicación y tienda, la disposición del espacio y la propuesta de valor de cada enseña, centrándose así en el objetivo de ganar emocionalidad en el área de compra minimizando el tiempo dedicado a la búsqueda de la racionalidad (facilitándola). El avance de la digitalización del punto de venta (real) es imparable al responder eficientemente al nuevo escenario ampliamente descrito. Su fusión con el comercio electrónico web y móvil aporta la ubicuidad de todas las acciones de activación que requiere el shopping marketing actual (denominado shopping marketing 3.0). Veamos algunas soluciones que actualmente se están implementando o que están llegando al mundo del retail. La cartelería digital en espacios de venta debe tomar su protagonismo. Las pantallas pueden aportar aspectos como interactividad, conectividad y ‘engagement’ en función de su utilidad o relación con la audiencia (pantallas táctiles, realidad aumentada, directorios de servicios/point info, call to action-promociones, cupones). Sin duda, es la que más se está extendiendo en centros comerciales y actualmente está en la agenda de muchos distribuidores. Los factores clave del éxito son: selección de soportes (hardware), gestión (software) y creación de contenidos (creatividad y adaptación al entorno); análisis de ubicación y características técnicas así como nivel de saturación publicitaria del entorno; grado de interactividad deseada, integración con elementos de mobiliario y otras piezas creativas; integración con la estrategia de la enseña (posicionamiento) y con otros soportes, análisis de oportunidades comerciales (modelo comercial de explotación) y fijación de métricas de impacto. Además, la necesidad de ofrecer más información sobre un producto o servicio convierte al espacio de venta en un perfecto entorno para la proliferación de puntos de información informatizados. Hasta ahora, estos puntos se han implantado principalmente para comprobadores de precio o para productos que requieren una demo (principalmente en zonas de bricolaje y bazar).



Los nuevos soportes digitales de comunicación y venta son una gran
oportunidad para conseguir vincular diferencialmente a los clientes.



No tener claros los objetivos, utilidades y alternativas disponibles puede llevar a implantaciones erróneas que erosionen la experiencia de venta. Su extensión a otras categorías requiere de una importante adaptación. Se tiende a aportar excesiva información al comprador en un entorno en el que el factor tiempo es importante. En muchas categorías, el cliente busca inspiración, descubrimiento, y aquí una imagen (o un video en este caso) vale más que mil palabras. Para ello debemos tener en cuenta la AR o también llamada “realidad aumentada”. Son aplicaciones basadas en una nueva capa de información en tiempo real sobre lo que estamos viendo gracias a la unión de tecnologías de localización, ubicación y orientación con cámaras y conexión a internet. Para el entorno de venta se están desarrollando plataformas de realidad aumentada con (para smart phones) o sin localización que permiten atraer al comprador al punto de venta y ampliar la información más allá de las dimensiones del espacio de venta, generando una experiencia de compra/consumo memorable (incluso perdurable más allá del momento de compra). Otra herramienta de gestión es la “Smart Shopping Cart". La ‘smart cart’ ya es una realidad. Se basa en el concepto de una experiencia de compra agradable, simple e inteligente -grandes shopper trends-, mediante la transformación en un verdadero centro de comunicaciones multimedia de la principal herramienta de movimiento en un centro comercial: los carros de compra. Entre múltiples posibilidades, la digitalización del carro de compra permite visualizar la lista de la compra elaborada previamente vía web/móvil, localizar los productos, sugerir ofertas y promociones y escanear directamente los productos controlando el gasto y evitando colas en caja. Como en todo, de los grandes errores que se producen también en la digitalización del espacio de venta destaca minimizar el impacto y la utilidad de los soportes para el cliente. Los nuevos soportes digitales de comunicación y venta son una gran oportunidad para conseguir vincular diferencialmente a los clientes del futuro, puesto que permiten ofrecer aquello que más están buscando en sus visitas a los establecimientos. Por ello, queremos acabar este artículo recordando las principales tendencias en el mundo del retail y shopper marketing: 1) Cada comprador es especial y quiere ser tratado así. 2) No dudará en comprometerse si se le ofrece un valor especial (promociones adaptadas, ventas especiales, prueba de productos, status preferencial...). 3) A cambio, participará activamente (co-creation) en la propuesta de valor de la tienda (surtido, diseño...), una valiosa información de sus mejores clientes. 4) La implicación con la enseña/marca y la conexión con otros consumidores aportará el verdadero valor de la transacción. Sin duda, una estrategia acertada de comunicación en tienda permitirá responder a estos retos del sector y, sin duda, la adopción tecnológica será la mejor aliada para llevarla a cabo con éxito.



Innovación tecnológica y estética en la tienda Benetton de Estambul.







martes, 8 de junio de 2010

El difícil caso del "Tetra Brik".

Voces críticas cuestionan la viabilidad medioambiental del famoso formato continente.


Madrid, 2010. Clemente Álvarez.






En la cesta de la compra hay un artículo muy común que sigue generando una gran controversia sobre su impacto ambiental: el tetra brik (o tetra brick). Este sofisticado envase de 30 gramos de peso, compuesto de un 75% de cartón, un 20% de plástico y un 5% de aluminio, aglutina alrededor suyo tanto a críticos como a defensores. A pesar de su innegable utilidad para conservar alimentos líquidos perecederos sin refrigerar y sin conservantes, o de la especial eficiencia de su forma geométrica para ser transportado, a este envase se le sigue mirando mal a menudo en los pasillos del súper por sus dificultades para ser reciclado una vez que se vacía y se tira a la basura. Y es que este producto comercializado por la empresa “Tetra Pak” puede estar formado hasta por seis láminas distintas de materiales: dos iniciales de polietileno, una de aluminio, otra más de polietileno, la más gruesa de cartón y una última más de polietileno. Capas muy distintas difíciles de separar. Desde Tetra Pak Ibérica se incide en que este envase de cartón sí se recicla en España, para lo que basta que el ciudadano lo deposite en el contenedor amarillo. La compañía especifica además que son principalmente dos las plantas que se ocupan de ello: las de “Stora Enso” y “Alier”. Y, según datos de 2008 de la empresa que gestiona estos residuos, Ecoembes, se estaría reciclando ya el 45% de los tetra briks consumidos en el país, unas 61.470 toneladas.


¿Cómo se lleva a cabo el reciclaje de estos envases multicapa? “Nosotros reciclamos ahora unas 50.000 toneladas al año que vienen de España, de Portugal e incluso del sur de Francia”, explica Juan Vila, consejero delegado de la fábrica de cartón reciclado de “Stora Enso” en Castellbisbal, a unos veinte kilómetros de Barcelona, que da detalles concretos de cómo se realiza este proceso: “Separar el cartón con agua para reaprovecharlo es sencillo, en cuanto al resto, la mezcla de polietileno y aluminio, lo que se ha hecho hasta ahora es enviarlo a vertedero. Hemos invertido siete millones de euros en un proyecto para poder aprovechar en breve también el aluminio y el polietileno”, destaca el representante de esta fábrica barcelonesa. “Se hace por medio de pirólisis: se calienta los restos de estos dos materiales a cuatrocientos grados de temperatura para que el polietileno se parta y se transforme en diferentes gases que se utilizan para producir vapor en la fábrica, y de esta forma se consigue separar el aluminio”. Existen otras alternativas para directamente transformar la mezcla de los briks en un material mixto con el que fabricar palés, vallas, suelos, mobiliario… Sin embargo, aunque se consiguiese que no llegase nada al vertedero seguiría quedando un inconveniente: con los tetra brik que se reciclan no se puede producir otro tetra brik. Este envase lanzado en 1951 por Ruben Rausing, en Lund (Suecia), tiene unas particularidades que obligan a fabricarlo una y otra vez con materias primas nuevas. Esto es, principalmente, fibra virgen de pinos, abetos y abedules de bosques “en continuo crecimiento” de países escandinavos; pero también nuevo aluminio y polietileno.



Portfolio informativo acerca del formato continente de "Tetra Pak".


Con el vidrio sí se puede cerrar el círculo y producir una botella aprovechando la que se tira. En cuanto a los envases de plástico (polietileno de alta densidad o PET), aunque ya no existen impedimentos sanitarios como antes, por el momento tampoco se están fabricando con material reciclado, salvo alguna excepción. Pero si esta es la mala noticia, la buena es que el popular tetra brik puede resultar mejor que otros envases en lo que respecta a emisiones de CO2. Esto es lo que se desprende de un estudio encargado por la empresa “Tetra Pak” al Instituto de Energía e Investigación Ambiental (IFEU) de Heidelberg (Alemania) sobre la huella de carbono de distintos envases para leche y zumos del mercado español. En concreto, se analizaron las emisiones de CO2 en todo su ciclo de vida de varios modelos de tetra brik y distintos botellas de plásticos de polietileno de alta densidad (HDPE) y de tereftalato de polietileno (PET); no se tuvo en cuenta ninguna alternativa en vidrio. La conclusión fue que los distintos formatos de tetra brik siempre salían ganando en España frente a los de plástico (dado que el componente principal de estos envases es la fibra de madera frente a los derivados del petróleo de los otros). Es más, el estudio calculó que un tetra brik de los de un litro de leche vendido en España supone la emisión de unos ciento once de gramos de CO2, una cantidad menor que cualquiera de los formatos de plástico, incluso aquellos más eficientes de 1,5 litros. Es decir, que, aunque por lo general un formato más grande y con más contenido suele resultar más ecológico, según este estudio de "Tetra Pak", hoy en día en España tres tetra briks de un litro de leche generan menos emisiones que dos botellas de polietileno de 1,5 litro.



El conejo Bob ha estado informando a través de campañas
publicitarias los beneficios ambientales del formato.


Estos resultados coinciden con otras estimaciones que llegan a concluir incluso que un tetra brik supone también menos CO2 que una botella de vidrio. De hecho, otra comparativa de análisis de ciclo de vida realizada esta vez en Francia por Bio Intelligence Service también para "Tetra Pak" aseguraba que un tetra brik de un litro de zumo significa la emisión en este país de 87 gramos de CO2, frente a los 129 gramos de CO2 de un envase de litro de PET y los 345 gramos de CO2 de una botella de vidrio. Estas cifras concretas no son extrapolables a otros países. Sin embargo, muestran como en ocasiones el que mejor se recicla no es también el que menos CO2 emite. En el caso de los envases de vidrio, sus altas emisiones se deben a las altas temperaturas requeridas en los hornos para producir cada botella, pero también al mucho mayor gasto de energía en el transporte. Y es que no es lo mismo transportar los livianos treinta gramos de un tetra brik que los trescientos veintidos gramos que pesa de media una botella de vidrio en España (aunque sea reutilizada).



La versatilidad del formato tetra brik ha permitido
incluso la evolución y diseño del packaging blando.